- Cupé/Convertible
Prueba A Largo Plazo—Actualización: 2005 Porsche 911 Carrera S
Una máquina excepcional que desafía a la lógica y a la razón

Si se pregunta por qué añadimos un Porsche 911 a nuestra flotilla de pruebas a largo plazo, está leyendo la revista equivocada. El 911 es un icono automotriz que, para millones de entusiastas alrededor del mundo, define la verdadera esencia de Porsche.

publicidad


Mejorar un icono no es fácil. El sentido común nos dice que colocar un motor detrás del eje trasero estropeará el balance, que es el sello distintivo de un deportivo. Aún cuando Porsche regresó a la mesa de diseño para reinventar el 911 con la variante llamada 996, casi 40 años de historia y tradición dictaron qué era lo que debía hacer. Aún así, con su Boxer enfriado por agua, sus faros de “huevo frito” y largas extensiones, el 996 era lo suficientemente diferente para molestar a los puristas. Para ellos, el auto carecía de la rigidez y el drama del 993, el último —y más grande— de los 911 enfriados por aire.

El 997 fue diseñado para ganarse a los más puristas. Vuelven las curvas sinuosas, el diseño exclusivo de los faros redondos, y una versión de tracción trasera del modelo de alto desempeño llamada S. Porsche dio al Carrera mejor balance y maniobrabilidad, nuevo equipo motriz, y una mejoría en potencia, aún la palanca de velocidades es nueva, y sí, mejorada. Para nosotros, un Porsche 911 Carrera S pulsa todos los botones emocionales correctos, mientras nos trae mejorías técnicas provechosas. Por supuesto, debíamos tener uno.

Ordenamos nuestro S en un tono opcional llamado “Atlas Grey Metallic” con asientos forrados totalmente en piel. Gris, Charcoal, Antracita y el nuevo Negro, y el nuestro parece metal líquido. Al precio base de US$79,895 añadimos alrededor de US$10,000 en opciones, entre las que se encuentra la pintura (US$825) y la mejoría del material de tapicería de asientos (US$3,,315), así como los tapetes (US$115), el volante forrado en piel (US$490), el paquete “Sport Chrono” (US$920), sistema de escape deportivo (costoso a $US2,400, pero el sonido es sorprendente) y el sistema de sonido Bose (US$1,390) con cambiador de CD remoto de 6 discos (US$650).

La lujuria nunca ha sido barata.

1 | 2 | Siguiente





publicidad